Centro de Documentación de Canarias y América
29/10/2015

Intemporales: «Tenerife», por José Tabares Bartlett

¡Princesa leyendaria, hermosa Dácil,

quiero con numen fácil

y ardiente inspiración, con alma entera,

cantar la patria heroica y bendecida

rebosante de vida,

donde vi, como tú, la luz primera!

Tabares Bartlett, José. Tenerife [primera estrofa]

José Tabares Bartlett, uno de los poetas más importantes de la Escuela Regionalista, fue el autor seleccionado por el Ateneo de La Laguna en el año 1915 para representar a Tenerife en la Fiesta de las Hespérides. Lo hizo con un maravilloso poema titulado Tenerife, del que se cumplen cien años desde su publicación y que hoy, desde el CEDOCAM, queremos recordaren esta sección. La obra pertenece al Fondo antiguo del Centro y contiene una dedicatoria autógrafa del autor.

Reproducimos las interesantísimas palabras de la introducción escritas por Antonio Lara y Zárate, diputado a Cortes por Santa Cruz de Tenerife en 1931:

«El Ateneo de La Laguna, una de las entidades de la provincia que mejor y más acabadamente responden a los fines culturales de su fundación, tuvo, en la primavera de 1914, la feliz iniciativa de celebrar en Septiembre del mismo año, una fiesta artística y regional, que tendiera –son sus propias palabras- a establecer corrientes de afecto y simpatía entre las siete islas hermanas, enalteciéndolas en el triunfo de la poesía y la mujer. Para llevar a cabo propósito tan laudable, se dirigió el Ateneo a todos los Cabildos Insulares, con el fin de que cada una de las islas designara una dama y un poeta, que las representara en la FIESTA DE LAS HESPÉRIDES que tal fue la denominación dada a esta festividad. Pero por motivos muy atendibles, creyó prudente el Ateneo, suspender la celebración de dicho acto, que de haberse efectuado en la época fijada, habría coincidido con el periodo cálido de perturbaciones y trastornos que en la vida provincial ocasionó la conflagración Europea. Mas al restablecerse, en parte, la normalidad, aminorándose y reduciéndose por muy complejas causas, aquellas perturbaciones, el Ateneo, sin duda persuadido de la trascendencia de su idea, acordó celebrar la FIESTA DE LAS HESPÉRIDES el 11 de Septiembre de este año.

El Cabildo de Tenerife, que desde el primer momento estimó como un deber, contribuir por su parte al mayor esplendor y brillantez de aquella fiesta, designó, por unanimidad la dama y el poeta que habían de ostentar la representación de esta Isla; eligiendo a la bellísima Srta. Olga Ballester y Martínez Ocampo, y al Sr. Don José Tabares Bartlett.

Celebróse [sic] la FIESTA DE LAS HESPÉRIDES con éxito y esplendor extraordinarios, demostración viva del amor a la cultura que alienta en el país; y el Sr. Tabares Bartlett, representante de Tenerife, dio lectura a esta poesía, de tan elevados méritos, que constituyó, una de las más inspiradas y brillantes notas de aquel memorable acontecimiento.

No es el Cabildo, por su índole, la entidad llamada a señalar las bellezas literarias de aquella composición; pero puede afirmar, y para ello sí está capacitado, que refleja y expresa maravillosamente el sentimiento regional, la fuerza más grande, más fecunda y más constructiva de la vida insular y cuyo olvido, es causa tal vez, de los obstáculos verdaderamente insuperables, que, con harta frecuencia, se tropieza, para impulsarla, estimularla y hacerla renacer. En este sentido, el Cabildo estima la composición poética del Sr. Tabares, no como un sobresaliente trabajo meramente literario, que seguramente servirá de delectación al lector, sino como una expresión acabada y oportunísima del amor a nuestra tierra, a sus inolvidables tradiciones, y a todo lo que constituye el alma regional.

Por ello, ha creído el Cabildo, que al acordar la divulgación del trabajo del ilustre poeta tinerfeño prestará, sin duda, un servicio a los que sienten devoción por la literatura patria; y contribuirá también, esta es la principal razón que le ha determinado a imprimir el presente folleto, a robustecer y a vigorizar en el país, sentimientos  y valores espirituales que deben ser el nervio de su actividad.

Santa Cruz de Tenerife, 6 de octubre de 1915.»

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