MHA Casa de Carta
20/03/2012 - 31/12/2012

La Casa de Carta recrea la tierra mitológica de Jauja en sus jardines

El Museo de Historia y Antropología de Tenerife inaugura, el dia 20 de marzo, coincidiendo con el inicio de la primavera, una interesante instalación museográfica en los jardines de su sede de la Casa de Carta, en Valle de Guerra, que pretende transportarnos al País de Jauja o País de Cucaña.

"El Jardín de Jauja" nos promete un sorprendente recorrido por un mundo de abundancia, salud y felicidad.

Jauja es la tierra de la promisión en el imaginario campesino de la Europa Medieval. Desestimado ya el paraíso prometido que nunca llega, los campesinos europeos de la Edad Media se encuentran desencantados y asolados por epidemias, hambres, invasiones, guerras, y con unas perspectivas vitales que no alcanzan más allá de la lucha diaria por sobrevivir. Las descripciones de un país mitológico, recogida básicamente a través de la tradición oral, refleja buena parte de la sabiduría popular, la picaresca y subterfugios para sobrellevar la rutina del día a día que se antepone al sueño de Jauja, una tierra imaginaria donde el lujo, la salud y todos la placeres físicos, particularmente aquellos relacionados con la comida y la bebida, se obtienen sin esfuerzo.

El país de Jauja está descrito de muy diversas maneras, aunque se repiten algunas contantes, tanto en la literatura como en la rica documentación visual que ha llegado a nuestros días.

 “Pagan a los hombres por dormir, fustigan a los hombres que insisten en trabajar, los árboles son de tocino y sus hojas de pan de fino. Las calles están adoquinadas con yemas de huevo y lonjas de tocino, asadas y fritas”. Lope de Rueda, “La tierra de Jauja”, 1545.

El País de Jauja, la cucaña y otras tradiciones populares

En España se habla de el País de la Cucaña, en Italia de Cuccagna, en Francia, Cocagne y en Gran Breataña, Cockaigne. En Alemania este sitio se conoce como Schlaraffenland y recibe otros muchos nombres en diferentes países para referirse al mismo mito.

Desde el siglo XVI, después del descubrimiento de la región peruana de Jauja descrita por los primeros colonizadores como una tierra de abundantes riquezas y de excelente clima, en España el término Jauja fue desplazando al de Cucaña, como sinónimo del país mítico de la abundancia sin la condena del trabajo.

Posteriormente, el término cucaña, también hace referencia al tradicional palo encebado, un poste alto untado en grasa por el que hay que trepar para lograr atrapar el premio que se encuentra en el extremo superior, normalmente consistente en frutas, verduras o aves.

Algunas tradiciones populares en Europa y América que han llegado hasta la actualidad parecen estar emparentadas con la Cucaña y el País de Jauja, como las piñatas, las danzas de varas y cintas  olas numerosas ofrendas y manifestaciones florales.

Tenerife cuenta con una rica representación de estas costumbres en varios puntos de su geografía. Los corazones de Tejina, las alfombras del corpus de La Orotava, los arcos de flores y frutos de Valle de Guerra y otras muchas localidades, los cestos y bollos de Icod o el enrame de cruces de mayo, son alguna de las más representativas.

 

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