Museo de la Naturaleza y el Hombre
17/08/2015

Novedosa y exitosas jornadas “Descriptio urbis. Naturaleza y cultura en la ciudad” en el MNH. Artículo de opinión por Ana María Díaz Pérez

La autora realiza un repaso a la la sexta edición del curso “Detectives de la Naturaleza”, realizado en el Museo de la Naturaleza y el Hombre entre el 8 y el 19 del pasado mes de junio.

Como es sabido, instalado en el que fuera Hospital Civil hasta 1971, obra  del arquitecto burgalés Manuel de Oráa y Arcocha (Burgos, 1822 – S/C de Tenerife, 1889), que constituye uno de los mejores ejemplos del estilo neoclásico en nuestro Archipiélago, el Museo de la Naturaleza y el Hombre, en funcionamiento como tal desde la década de los noventa del pasado siglo, es un Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento (1983). Presidido por la Excma. Sra. Consejera con Delegación Especial en Museos del Cabildo de Tenerife, dª Amaya Conde Martínez, está conformado por el Museo de Arqueología y el Instituto de Bioantropología, dirigidos ambos por el Dr. d. Conrado Rodríguez-Maffiotte Martín, así como por el Museo de Ciencias Naturales, a cuyo frente se halla la Dra. dª Mª Fátima Hernández Martín. Todo ello dependiente del Organismo Autónomo de Museos y del Excmo. Cabildo Insular de Tenerife. Un centro que “está considerado como el complejo museístico más importante de la Macaronesia”.

En el salón de actos de este emblemático establecimiento, se celebraron, del 8 al 19 del pasado mes de junio, unas interesantísimas Jornadas bajo el título Descriptio urbis. Naturaleza y cultura en la ciudad, dentro de la VI Edición de Detectives de la Naturaleza, excelentemente coordinadas por la ya citada bióloga marina, Dra. dª Mª Fátima Hernández Martín, y que, como su misma denominación indica, tuvieron a la urbe como protagonista. La Sra. Conde Martínez inauguró el acto con unas palabras de salutación y de bienvenida, dando luego paso a los conferenciantes que, durante dos semanas, hablaron a los asistentes de distintos aspectos relacionados con núcleos urbanos, que resumimos a continuación.

Abrió el ciclo d. Lázaro Sánchez-Pinto (Museo de Ciencias Naturales de Tenerife)  para hablar de las Plantas Canarias invasoras en entornos urbanos del mundo, de modo que la introducción de plantas exóticas que se han naturalizado en Canarias (tales como las tuneras, el rabogato y la amapola californiana) y de plantas ornamentales de nuestras islas que lo han hecho en otros países (E.E.U.U., Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica), puede ocasionar importantes consecuencias en el medioambiente.

Le siguió d. Guillermo Delgado Castro (Museo de Ciencias Naturales de Tenerife), quien se refirió a la Fauna acompañante del urbanita. Un complejo historial de éxitos y fracasos. El ponente afirmó que en las últimas décadas muchas especies de vertebrados se han asentado en los núcleos urbanos, en los que unas aves se han mantenido (loros, el verdecillo, etc…) y otras han desparecido (el gorrión moruno, el estornino pinto, etc…).

La tercera conferencia, bajo el título La ciudad sustituida, estuvo a cargo de la que suscribe este artículo y a lo largo de la misma se analizó, a un tiempo, la urbe santacrucera de ayer y de hoy: sustituciones, cambios de emplazamiento y destrozos de distintas obras (edificios, plazas, fuentes, etc…) que nos han privado de un interesante casco histórico, siendo nuestro deseo que se tome conciencia de los desaciertos del pasado para evitarlos a toda costa en el presente.

El cuarto día se reservó a la Arqueología arquitectónica norteafricana y urbanismo Archaeo Tech a cargo del Dr. d. José Juan Jiménez González (Museo Arqueológico de Tenerife), el cual se centró en las aportaciones que ofrece la arqueología a través de los hallazgos arquitectónicos que revelan las excavaciones, en esta caso, las realizadas en el septentrión africano correspondientes a la “época romana desarrollando un enfoque Archaeo Tech”.

La primera semana concluyó  con la disertación de d. Sergio Socorro Hernández (Museo de Ciencias Naturales de Tenerife) titulada Geoturismo en San Juan de la Rambla. Este municipio posee un patrimonio arquitectónico y otro natural que se perciben unidos, pues la superficie volcánica de esta localidad dio nombre a la  primitiva ermita (San Juan del Malpaís)  y a una vía pública (El Volcán, en  La Aguas), de igual manera que la ignimbrita, además de haber dado origen a una industria pétrea de exportación,  decora varias construcciones del lugar.

La actividad de la segunda semana la inició el Dr. d. Carlos Javier Castro Brunetto (Profesor Titular del Departamento de Historia del Arte y Filosofía de la ULL). Este docente nos animó a visitar Río de Janeiro, una ciudad fundada, además de otros, por el Padre Anchieta, al observar su densa vegetación, sus kilométricas playas, su bahía, etc…, lo que “configura un alma carioca, una forma de sentir única y exclusiva, donde el encuentro de culturas, inmortalizada en la música, define una cultura rica y variada”, cuyo “telón de fondo es siempre la Naturaleza salvaje”.   

Al día siguiente, d. José Salvador López Rondón (Museo de Ciencias Naturales de Tenerife),  nos adentró en La ruta de las especies, pero en  un trayecto que nos acercó hasta el Mercado de esta capital (conocido también por su nombre de antaño, La Recova),  al objeto de oler las aromáticas sustancias vegetales, y aunque para conocer la procedencia de la pimienta negra o la canela hubiésemos tenido que desplazarnos al sur de la India o a Sri Lanka, respectivamente, pudiendo haber elegido otros itinerarios, el sitio seleccionado no supuso una merma de información. 

Ya en el ecuador semanal, d. Ángel Noriega Agüero (Geógrafo, naturalista y escritor) se ocupó de efectuar un recorrido por las Fortificaciones militares y desarrollo urbano en las ciudades canarias, ya que los castillos, baterías, murallas, etc… jugaron un papel fundamental en la defensa de las costas de nuestras islas, sin olvidar que las mencionadas construcciones estuvieron estrechamente vinculadas “al origen y desarrollo urbano de algunas de las localidades más importantes de Canarias”.

El penúltimo participante fue d. Alejandro de Vera Hernández (Museo de Ciencias Naturales de Tenerife), que habló al público de los Manjares marinos en la ciudad: de la lonja a la mesa, contándole cómo al alba los barcos descargan los productos marinos que los pescadores han capturado en el mar, peces y mariscos que seguidamente pasan por la lonja y desde aquí  llegan a mercados, restaurantes y a los hogares de las distintas urbes, para terminar en la cocina y “ser finalmente degustados por el consumidor una vez servidos en la mesa”.

Cerró las Jornadas, en lo que a la transmisión oral de conocimientos se refiere,  la propia coordinadora, dª Mª Fátima Hernández Martín, quien disertó sobre Maritimum urbis: singularidades de las ciudades ribereñas para explicar que, desde antaño, núcleos poblacionales establecidos en el litoral marítimo o a la orilla de los ríos han generado unas peculiares características que los han convertido en el epicentro de futuras urbes costeras, asimismo las Bellas Artes “nos han mostrado, en ocasiones, las singularidades de estos cautivadores entornos de ribera, convirtiéndolos en iconos”.

Acto seguido deleitaron nuestros oídos, al aire libre en el patio Miguel Pintor, un “Recital de vibráfono y piano” a cargo de los profesores del Conservatorio Profesional de Música de Santa Cruz de Tenerife, dª Esther Ropón (piano) y d. Juan Javier Rodríguez (percusión), quienes interpretaron tres preciosas piezas musicales: fragmento de Rapsodia (N. Rosauro), Prisma (N. Rohwer – J.Schliecker y un fragmento de nuestros entrañables Cantos Canarios (T. Power). Todo un goce auditivo.

Pero la Dra. Hernández Martín no solo conformó las Jornadas con las charlas propias de esta clase de eventos, siendo, a la vez,  parte integrante de las mismas, sino que también volcó su creatividad, al dotarlas de dos novedosas actividades: una, (sábado, día 13) diseñada y guiada por el biólogo, divulgador científico y miembro de la Junta de Gobierno de la RSEAPT, d. Carlos Silva, consistió en el Redescubrimiento de la ciudad a través de la acera, partiendo de la Rambla de 25 de Julio hasta finalizar en la Plaza de Weyler, recorrido en el que se apreciaron elementos que pasan inadvertidos a los transeúntes entre el pavimento de la vía pública y los edificios, mientras que, la otra, con mayor carga de originalidad por ser la primera vez que se celebraba en este espacio museístico, bajo el título Saber y comer, estuvo conformada por una cena temática a base de productos marinos en conexión con la disertación, ya mencionada, los Manjares marinos en la ciudad: de la lonja a la mesa  que había sido impartida por el citado biólogo marino, d. Alejandro de Vera Hernández.

Después de visitar la sala dedicada a la biología marina a lo largo de la que se analizaron los frutos del mar de interés gastronómico, los comensales pasaron al restaurante Gastrobar, situado en el marco incomparable del patio de Las Palmeras, y previamente a degustar cada plato, el Sr. De Vera, mediante una proyección en soporte informático, comentaba los ingredientes marinos a ingerir, comentarios seguidos de una explicación del Chef, de origen mexicano, acerca de la elaboración de cada receta.

El delicioso menú confeccionado para la ocasión se compuso de:

-       Croqueta de caballa con crema de ahumado palmero.

-       Pella de gofio de millo con bacalao confitado y mojo rojo.

-       Pulpo guisado con mayonesa de pimienta palmera.

-       Ravioli de langostino relleno de pisto sobre arroz amarillo.

-       Limón, albahaca, manzana e hinojo con membrillo marino.

-       Una copa de vino blanco, una copa de vino tinto y agua.

Sinceramente, un verdadero placer para los sentidos.

El éxito obtenido de ambas novedades, y debido a que el número del grupo era de un máximo de 20 personas para el itinerario y de 40 para la degustación, hizo que hubieran de repetirse, el itinerario, el sábado día 20 y, la cena, el viernes día 26.

Finalmente, animamos, desde las páginas de este diario, a todas las personas implicadas en la organización de este evento a que el año próximo se celebre la VII Edición de Detectives de la Naturaleza y que dentro de la misma se desarrollen otras jornadas que aborden la temática que estimen oportuna, y que no dejen de incluir un trayecto  y una comida temática nocturna, cuyo camino y alimentos, respectivamente, estén en consonancia con el tema que dé título al ciclo de conferencias, porque entendemos que toda esta programación enriquece a los ciudadanos al transmitirle amplios conocimientos interdisciplinares.


Ana María Díaz Pérez

(Dra. en Historia del Arte, Miembro del Instituto de Estudios Canarios y de la Tertulia Amigos del 25 de Julio, Académica Correspondiente de la Real Academia de Medicina de Santa Cruz de Tenerife y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel de Santa Cruz de Tenerife, Miembro de la Junta Directiva de la Asociación Cultural TuSantaCruz e Hidalga de los Hidalgos de Nivaria).

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