Museos de Tenerife
05/09/2003 - 30/09/2003

Breve historia de un largo viaje de ida y vuelta: 104 años después retornan a Tenerife las dos momias guanches de Necochea

Las momias guanches que han estado depositadas en el Museo Municipal de Ciencias Naturales de Necochea, en la provincia de Buenos Aires (República Argentina), durante buena parte del siglo XX forman parte del gran contingente de restos arqueológicos (especialmente restos momificados y esqueléticos) que salieron de la isla canaria de Tenerife desde prácticamente el momento de la conquista en el siglo XV hasta comienzos del siglo pasado. Tenidos como meras curiosidades o como objetos de gran valor cultural, las momias guanches incrementaron las colecciones de grandes y no tan grandes museos y gabinetes de Europa (España, Francia, Inglaterra, Alemania) y América (EE UU, Canadá, Argentina).

En 1987, el Museo Arqueológico de Tenerife inicia un rastreo de las momias y restos momificados pertenecientes a la Cultura Guanche de la isla y que por uno u otro motivo terminaron fuera del archipiélago con el fin de hacer un catálogo que permitiera localizar dónde y en qué estado se encuentran en la actualidad y, si fuera posible, conocer la historia de cada uno de los especimenes. Para ello, se estudian documentos, se toma contacto con numerosas instituciones de diversos países, y se cursan visitas a diferentes centros de investigación de dentro y fuera del país (Madrid, Cambridge, París, etc.).

Así, en la primavera de 1988, investigando en la biblioteca de la Real Sociedad Económica de Amigos del País se obtienen los detalles de la venta para el traslado a Argentina de la llamada Colección, Gabinete o Museo Casilda de Tacoronte en los últimos años del siglo XIX. Esta colección fue producto de años de pesquisas del Sr. Casilda y contenía tanto restos arqueológicos (donde se incluían varias momias de Tenerife y una de Gran Canaria) como de historia natural.

A la muerte de su dueño sus descendientes decidieron venderla a unos ciudadanos argentinos sin que las autoridades insulares hicieran nada para impedirlo a pesar de las reiteradas peticiones formuladas por destacados miembros de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, siendo el paladín de la defensa Eugenio de Sainte-Marie, que veían como un valiosísimo patrimonio se podía perder de modo inexorable e inexcusable. Un año más tarde, en 1899, el Museo de La Plata (institución vinculada a la Universidad de dicha ciudad y que está considerado como uno de los mejores de América Latina) hace efectiva la compra de "varios cadáveres momificados de los guanches de las Islas Canarias y cincuenta cráneos de igual procedencia".

Ya en pleno siglo XX, las momias guanches fueron trasladadas al Museo de Ciencias Naturales de Necochea (ciudad turística y balneario de la Provincia de Buenos Aires) sin que se lleguen a conocer las razones y allí han permanecido hasta la actualidad. La única momia canaria que se expone hoy día en el Museo de La Plata procede de la isla de Gran Canaria. Entre 1989 y 1992 el Museo Arqueológico (centro que se adscribió al recién creado Organismo Autónomo de Museos y Centros del Cabildo Insular de Tenerife) inicia un magno proyecto de investigación, en colaboración con prestigiosas instituciones científicas nacionales e internacionales sobre los restos momificados y esqueléticos que albergan sus colecciones.

Este proyecto, denominado genéricamente "PROYECTO CRONOS, Bioantropología de las Momias Guanches", incluía un proyecto de investigación, una exposición mundial de momias, la celebración del I Congreso Mundial de Estudios sobre Momias, y la creación del Instituto Canario de Bioantropología como centro dedicado específicamente a los estudios bioantropológicos, paleobiológicos y antropológico-forenses. Durante la celebración del congreso, en Febrero de 1992, se hace una solicitud por parte de los más de 350 asistentes al mismo de que las momias guanches fueran declaradas Bien de Interés Cultural, acogiéndose a la Ley 16/1985 de Patrimonio Histórico, y Patrimonio de la Humanidad.

La solicitud no fue avalada dentro de la Ley de Patrimonio y se recomendó su inclusión en la futura Ley de Patrimonio Canario que tendría lugar seis años más tarde. Coincidiendo con el desarrollo de CRONOS, en 1990, los senadores por Tenerife D. Miguel Ángel Barbuzano, D. Santiago Pérez y D. José Segura, todos ellos consejeros del Cabildo Insular de Tenerife, solicitan al Ministerio de Cultura la restitución de la momia guanche (una de las mejor conservadas del mundo) existente en el Museo Nacional de Antropología de Madrid, así como se ponen en contacto con la Comisión de Exteriores del Senado para estudiar la posibilidad de establecer contactos con instituciones extranjeras en la que se sabía que existían restos momificados guanches.

La respuesta del Ministerio de Cultura, a instancias de la Dirección del Museo Nacional de Antropología de Madrid, fue que no era posible la restitución de la misma aduciendo razones de índole técnica. Lo mismo sucedió con los contactos con otros centros extranjeros. Ya en Febrero de 1995, coincidiendo con la celebración del II Congreso Mundial de Estudios sobre Momias celebrado en Cartagena de Indias, los directores del Museo Arqueológico, Rafael González Antón, y del Instituto Canario de Bioantropología, Conrado Rodríguez Martín, contactaron con la Dra. Paula Novellino, de Argentina, quien les informa que las momias guanches de la Colección Casilda no se encuentran en el Museo de La Plata sino en el de Ciencias Naturales de Necochea, siendo esta la primera noticia que existe sobre el traslado de esos restos en el pasado.

A partir de ese momento, y siguiendo las instrucciones de la Dra. Novellino, se establece contacto en Abril de ese mismo año con el Dr. Ricardo Guichón, investigador del CONICET y uno de los más relevantes bioantropólogos de la Argentina, quien inicia sondeos para ver las posibilidades de repatriación de los ejemplares. Estas primeras gestiones no dieron resultado debido a la creciente inestabilidad socio-económica de Argentina y a los cambios políticos acontecidos.

En Marzo de 2000, durante la celebración de un Curso de Paleopatología en la Universidad Autónoma de Barcelona, el Dr. Guichón, junto con la Dra. Nora Flegenheimer (también miembro del CONICET) proponen una línea de actuación para retomar la repatriación de los especimenes. Se trata primero de sondear a las autoridades académicas argentinas con el fin de ver si son proclives o contrarias a tal hecho y, una vez conseguida su aprobación, someter la cuestión a las autoridades políticas. Y así se hace.

Dado que las autoridades académicas no pusieron pegas sino todo lo contrario, en Septiembre de 2001 comienzan las negociaciones entre el Organismo Autónomo de Museos y Centros del Cabildo Insular de Tenerife y la Municipalidad de Necochea que concluyen en Julio de 2003 con la aprobación por parte del Concejo Deliberante de la Municipalidad de la Ordenanza que legitima la restitución, previo visto bueno de las Autoridades Provinciales y Nacionales Argentinas, restitución que se hace efectiva el día 1 de Septiembre.

En la actualidad, el Museo Arqueológico de Tenerife cuenta con una importante colección de momias y restos momificados (superando largamente el centenar entre momias completas y otros restos, todos ellos perfectamente catalogados y estudiados), parte de la cual se encuentra expuesta al público en el Museo de la Naturaleza y el Hombre de Santa Cruz de Tenerife en una sección especial. Esta sección cuenta con las máximas medidas de seguridad tanto frente a agresiones y accidentes como a incidentes de tipo ambiental.

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