Centro de Documentación de Canarias y América
Publicado el 29/04/2020

Artículo de divulgación: «Mándame más postales», por María José Vera González

Una de las definiciones más precisas de la tarjeta postal “un impreso sobre soporte semirígido destinado a un uso postal, para una correspondencia breve al descubierto”, se la debemos al cartófilo francés Albert Thinlot. A pesar de que hoy en día las tarjetas postales son consideradas como objetos de coleccionismo, lo cierto es que simbolizaron el desarrollo de toda una época al constituir al mismo tiempo un medio de comunicación tanto escrito como visual que permitió el acercamiento interpersonal y emocional de la sociedad de la segunda mitad del siglo XIX y a lo largo del XX.

Las primeras tarjetas postales, editadas por las administraciones de correos, eran postales oficiales que tenían el franqueo en una de sus caras, dejando en blanco la otra cara para destinarla a la escritura del mensaje. Tuvieron gran aceptación social ya que se presentaron como un medio que reducía el precio de los envíos postales. No sería hasta finales del siglo XIX cuando aparecieron las tarjetas postales ilustradas, que fueron impresas y editadas por el sector privado. Desde este momento, estas cartulinas se han colado en los archivos y en los centros de documentación como documentos históricos testigos de un pasado y de una historia. Se trata de objetos culturales que testimonian el desarrollo de una época presentando muchos de los aspectos de la vida cotidiana.

Entre los documentos digitales del Cedocam podemos encontrar una colección de tarjetas postales de principios del siglo XX con ilustraciones de Canarias y América donadas por coleccionistas particulares en formato digital. También el Centro cuenta con una selección de postales físicas que pertenecen al Fondo Estévanez. Las postales, junto con los folletos turísticos, conforman una destacada colección del Centro. En estos documentos gráficos se representan vistas de ciudades, pueblos y paisajes de Canarias y de lugares de América, así como el patrimonio histórico-monumental, las tradiciones populares, la indumentaria, los deportes... que son de gran interés para la investigación por presentar la transformación social, urbana y paisajística experimentada por las Islas en los últimos años.

Aunque nos puedan parecer objetos de otro tiempo, la realidad es que muchos de nosotros hemos comprado o enviado una postal alguna vez a amigos o seres queridos cuando hemos estado de vacaciones o simplemente la hemos adquirido por la nostalgia de lo que representa o por contener una bella ilustración. Así que la próxima vez, cuando todo esto pase y podamos salir o irnos de vacaciones, no te olvides de mandarme más postales.

 

María José Vera González, Subdirectora del Cedocam

 Bibliografía

 -GUEREÑA, J.L. (2005). “Imagen y memoria. La tarjeta postal a finales del siglo XIX y principios del siglo XX”, Berceo, 149, 35-58.

 -López Hurtado, Mariana. La tarjeta postal como documento. Estudio de usuarios y propuesta de un modelo analítico: aplicación a la colección de postales del Ateneo de Madrid. Tesis doctoral dirigida por Juan Miguel Sánchez Vigil (dir. tes.) Árbol académico. Universidad Complutense de Madrid (2013).

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