Museo de la Ciencia y el Cosmos
Fecha del evento: 25/10/2019

Conferencia «Alexei Leonov, el hombre del espacio» y proyección «Spacewalker (2017)»

El pasado 11 de octubre falleció Alexei Arkhipovich Leonov, legendario cosmonauta soviético. En 1965, Leonov se convirtió en el primer ser humano en hacer una salida espacial, permaneciendo 12 minutos en el exterior de su cápsula en la misión Vosjod 2. Fue también el comandante de la misión soviética en el histórico encuentro Soyuz-Apollo en 1975, cuando por primera vez una cápsula estadounidense y una soviética se acoplaron en el espacio. Condecorado en dos ocasiones con la alta distinción de Héroe de la Unión Soviética, Leonov es una de las figuras más icónicas de la carrera espacial. En el Museo de la Ciencia y el Cosmos recordaremos su vida y obra con una charla a cargo del Dr Garik Israelian ─creador del festival STARMUS y amigo personal de Leonov─ y la proyección de la película rusa Spacewalker (2017), que narra su hazaña.

La misión Vosjod 2 («Amanecer 2», en ruso) tuvo lugar en 1965, en pleno auge de la carrera espacial entre la Unión Soviética y los Estados Unidos tenía por objetivo realizar la primera salida al espacio de un ser humano. La misión sufrió de numerosos problemas graves, aunque, felizmente, pudo completarse con éxito gracias en gran medida a la pericia y nervios de acero demostrados por ambos tripulantes. Durante la histórica salida de Leonov al espacio, se produjo una primera situación dramática cuando su traje espacial se hinchó excesivamente, impidiéndole volver a entrar por la escotilla a pesar de sus repetidos esfuerzos. A medida que pasaban los minutos, la ominosa perspectiva de quedar para siempre perdido en el espacio se iba haciendo cada vez más nítida en la mente del cosmonauta, así como la pílodra de suicidio que llevaba consigo ante la eventualidad de que se hiciera realidad el peor de los desenlaces. Por fortuna, en una demostración de serenidad y audacia, Leonov fue capaz de resolver la situación y regresar a la nave realizando una descompresión rápida de su traje, desobedeciendo los protocolos y las instrucciones del control central.

Una serie de problemas y el fallo del sistema de eyección del módulo orbital hicieron que la reentrada fuera muy accidentada, con la nave girando descontrolada durante las primeras fases. El sistema de aterrizaje automático falló, por lo que los cosmonautas se vieron obligados a tomar el control manual. Acabaron aterrizando a 386km del lugar destino previsto, en un inhóspito paraje de bosque espeso poblado, entre otras criaturas, por osos y lobos agresivos. A pesar de llevar pistola y munición abundante, no fue fácil para los cosmonautas sobrevivir en este paraje a temperaturas bajo cero, con la calefacción estropeada, y teniendo que esquiar varios kilómetros para llegar al punto final de rescate donde los helicópteros por fin podrían recogerlos.

Mucho menos accidentada y más esperanzadora para el futuro de la humanidad fue la misión Soyuz-Apollo, en la que un vehículo soviético, comandado por Leonov, y uno estadounidense se acoplaron en el espacio y realizaron varios experimentos científicos tanto conjuntamente como por separado. Este encuentro escenificó el papel que posteriormente jugaría Leonov como embajador de la Unión Soviética y de Rusia en el mundo. Se convirtió en una figura muy respetada tanto en su país como fuera de él. Al conocerse la noticia de su fallecimiento, la tripulación de la Estación Espacial Internacional le dedicó un sentido homenaje que resuena en todo el mundo «Adiós, Alexi, y Ad Astra».

  • Lugar: Museo de la Ciencia y el Cosmos
  • Día: 25 de octubre de 2019
  • Hora: 19:00 h
  • Entrada gratuita hasta completar aforo
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