Museo de Naturaleza y Arqueología
Publicado el 07/10/2020

Artículo de divulgación: «Sobre efemérides de precipitaciones intensas del siglo XXI en Tenerife: observaciones obtenidas en la red de estaciones automáticas», por Luis Manuel Santana Pérez

Desgraciadamente solemos leer o escuchar en los medios de comunicación noticias, como las que insertamos: “fuertes lluvias causan desperfectos en diferentes puntos de la Isla...” (Diario de Avisos) o bien…una gran tromba de agua ha caído esta mañana del domingo en el área metropolitana de Tenerife ocasionando inundaciones en algunas calles, como la Avenida de Venezuela, y numerosos vehículos han quedado cubiertos por el agua. Asimismo, una mujer falleció en dicha avenida por un infarto tras ser arrastrada por el agua. El centro coordinador de emergencias 112 no ha comunicado que se hayan producido daños personales y recomienda a la población que en la medida de lo posible no salgan de sus casas mientras se mantenga la situación de alerta meteorológica… (La Opinión de Tenerife).” Después del mediodía, el cielo se desplomó en la capital. Las lluvias comenzaron a las 15 horas, duraron hasta las 16 horas, luego hubo un descanso de media hora y a partir de ahí llovió con fuerza hasta las 20 horas. A las 17 horas de ese día se alcanzó la intensidad máxima de la tormenta, cayendo 162.6 mm/m2 en tan solo una hora. En total se acumularon más de 232.6 mm/m2, la mayor cantidad de agua recogida en un día en Santa Cruz de Tenerife desde que hay registros. El desastre fue absoluto: 8 personas perdieron la vida, hubo cientos de viviendas afectadas, cortes de luz (ya que las subestaciones eléctricas quedaron inundadas), fallos en el abastecimiento de agua potable, en la línea telefónica y desbordamiento de los sistemas de alcantarillado, entre otros muchos. El caos, la desesperación, la quiebra de las infraestructuras, la caída de servicios indispensables como el telefónico deja la ciudad en un limbo que los chicharreros no olvidarán nunca…” (el tiempo.es)   

Y es que nos preocupan las situaciones meteorológicas adversas de lluvias intensas o fuertes vientos, pero, a la vez, después de permanecer meses sin lluvias, anhelamos las temibles frentes o borrascas atlánticas. Es decir, nunca llueve a gusto de todos. Por ello, en este escueto artículo se presenta –aproximadamente- las frecuencias de precipitaciones intensas en el transcurso del siglo, así como las fechas y tipos barométricos de los eventos pluviométricos que cruzan Tenerife

Introducción

Recordemos que el régimen de lluvias de Canarias está íntimamente ligado a la evolución anual que experimenta la circulación del viento alisio, y que se distingue por el acusado mínimo estival en los totales mensuales de precipitación. Cierto es que los alisios generan en la troposfera canaria una capa de estratocúmulos y aunque el espesor de dicha capa supera a veces los 1000 m no es propicia a originar lluvias importantes, aunque ocasionalmente de lugar a ligeras precipitaciones en los lugares más favorecidos

Se indica que, para que se produzcan lluvias importantes, es necesario que previamente la circulación general del alisio haya sido sustituida por otras situaciones meteorológicas que traigan consigo la desaparición temporal de la inversión vertical de temperatura. De estas, las más frecuentes están constituidas por las invasiones de aire polar marítimo, qué al ser obligado a ascender por el relieve, es responsable de la mayoría de las lluvias. No obstante, se da el caso de que, en general, las lluvias más importantes, que no las más frecuentes, se producen con vientos de sur; si bien es cierto que se trata de situaciones meteorológicas muy especiales, en las que entran en juego masas tropicales de aire húmedo. Estas perturbaciones son responsables de las intensísimas lluvias chubascosas que, ocasionalmente, pueden originarse en cualquiera de las siete islas y en cualquier lugar, ya que, aunque el relieve influya en su intensidad, la cantidad de agua caída puede llegar a ser importante sin necesidad de su concurso, solamente con las ascendencias del aire en el seno de la perturbación.                                       

En general, la mayor frecuencia de temporales de lluvia suele tener lugar en la segunda mitad de otoño, en primer lugar, y en la primera mitad del invierno, en segundo lugar. Estos temporales suelen ser de corta duración y raramente se dan más de cinco al año. Cuando esto sucede se considera un año relativamente lluvioso, pero basta que no se produzcan un par de temporales (previstos) para que el año resulte seco.     

Durante las invasiones de aire polar marítimo desaparece la clásica inversión de temperatura del alisio. En este caso, la masa de aire polar que invade el Archipiélago es muy inestable. Esta inestabilidad, al ser liberada por la ascendencia provocada debido al relieve, se traduce en una actividad convectiva que puede ser muy vigorosa, dando lugar a diversos hidrometeoros.  

Respecto a la cuantía de las precipitaciones originadas, pueden variar entre amplios límites, dependiendo, naturalmente, del grado de inestabilidad que se geste y de la riqueza en vapor de agua de la masa de aire polar. Pero, en todos los casos, es el factor orográfico el que juega un papel importante, de forma que, en los lugares favorablemente situados, pueden registrarse precipitaciones mayores a 100 mm en veinticuatros. Por otro lado, los casos de invasiones más intensas, se pueden incluso sobrepasar los 200 mm de precipitación. De hecho, sin el concurso del factor orográfico, las precipitaciones son generalmente poco importantes, aunque en ciertas situaciones extremas, cuando en altura la invasión es más fría y vigorosa, es posible que incluso en las islas de poco relieve, Fuerteventura y Lanzarote, se registren cantidades mayores a 50 mm en veinticuatro horas.                   

Este tipo de tiempo se presenta fundamentalmente en otoño, invierno y primavera. Después de un mínimo estival acusadísimo, la frecuencia sube rápidamente hasta alcanzar el máximo de noviembre, y después de cierto descenso invernal vuelve a subir para llegar al máximo secundario de marzo y abril. Respecto a la situación en el mapa sinóptico, aunque puede presentar notables variaciones, siempre se considera, como característica general, un anticiclón atlántico más o menos importante.

Si tenemos en cuenta los trabajos de Font Tullot (1983, Climatología de España y Portugal), donde  se detallan las causas físicas de las primeras lluvias otoñales de cada año, es alentador leer textos donde el autor mantiene la conjetura acerca  de que es necesario conservar los recursos forestales insulares, ligados estrechamente al ciclo hidrológico, para favorecer la captación de agua atmosférica, algo que se constata    por medio de observaciones meteorológicas instrumentales realizadas en distintos organismos oficiales,  analizando detalladamente la abundante información minutaria suministrada por las redes meteorológicas automáticas de la Isla, unas conclusiones que se muestran mediante tablas estadísticas e imágenes expuesta en el anexo a este artículo (ver Anexo).

Clasificación de años hidrológicos según eventos meteorológicos acompañados de precipitaciones intensas a torrenciales

Por ejemplo, si estudiamos cincuenta eventos barométricos de precipitaciones diarias de copiosas a torrenciales en diecinueve años (del siglo XXI), y se establece una escala de precipitaciones (a modo del autor) donde las precipitaciones copiosas diarias son superiores a 25 mm y las precipitaciones torrenciales diarias, los 125 mm, las precipitaciones intensas diarias mayores de 50 mm y las precipitaciones muy intensas diarias, los 100 m. Se presenta, en primera línea en color, año concreto del siglo y orden en la sucesión de precipitaciones acumuladas anuales medias en el conjunto de estaciones meteorológicas en un mismo periodo de observaciones. Las estaciones elegidas cubren el territorio insular: costas, medianías y zonas de montaña. La segunda línea indica la fecha y tipo de evento meteorológico o barométrico que acontece, luego la zonificación donde las precipitaciones al menos son copiosas y una tercera línea muestra la zonificación donde las precipitaciones son más intensas; señalándose el sector de direcciones del viento más frecuentes en las franjas longitudinales insular. (Ver tabla)

Clasificación de los eventos barométricos con precipitaciones notables

Borrascas en altura, "gota fría" o DANA 3
Borrascas atlánticas vigorosas 9
Irrupciones de frentes nubosos acompañados de importantes actividades convectivas 10
Irrupciones de frentes nubosos acompañados de destacadas actividades convectivas 15
ciones de frentes nubosos acompañados de leves actividades convectivas 10


Como resultado del análisis a partir de las precipitaciones copiosas diarias desde 2005, obtenidas en las franjas longitudinales establecidas en la red meteorológica automática insular, podemos señalar:

10 eventos barométricos "mojan copiosamente" todas las medianías

1 depresión en altura, 7 borrascas atlánticas y 2 irrupciones nubosas

6 eventos barométricos "mojan copiosamente" todas las costas y medianías

1 depresión en altura, 4 borrascas atlánticas y 1 irrupciones nubosas

4 eventos barométricos han sido acompañados de precipitaciones torrenciales

1 depresión en altura y 3 borrascas atlánticas

El número de eventos de precipitaciones intensas cada mes es el siguiente:  8 en octubre; 10 en noviembre; 11 en diciembre; 4 en enero; 8 en febrero; 4 en marzo y 1 en abril; 1 en agosto.

Situaciones barométricas diferentes que causan precipitaciones muy intensas 

Sobre irrupción de un frente nuboso muy activo, el 16 de noviembre de 2009

La irrupción de un frente frío que afectó a las islas occidentales de Canarias, en noviembre de 2009, se “estacionó” durante varias horas en la costa, medianías y monteverde de las vertientes noroeste a nornoreste con notable actividad en el Valle de La Orotava. Entonces, las lluvias fueron de carácter copiosas a muy fuerte y, en ocasiones, torrenciales. Todo ello, sumado a la gran inclinación del terreno dio lugar a inundaciones, crecidas repentinas de barrancos y numerosos y peligrosos desprendimientos.

Los movimientos convectivos en el interior de la masa nubosa no tuvieron efectos destacables en cotas superiores a 1500 m. Recordemos que las precipitaciones tuvieron lugar a partir del mediodía y fueron muy intensas durante las horas 15 h a 20 h. Precipitaciones acumuladas entre las 15 h a 16 h, 16 h a 17 h, 17 h a 18 h y 18 h a 19 h en Santa Úrsula (550 m) 32.8 mm, 22.7 mm, 36.7 mm y 7.9 h; La Orotava – La Suerte (550 m) 29.3 mm, 42.8 mm, 24.3 mm y 16. 6 mm;  Los Realejos – Palo Blanco (595 m) 35.1 mm, 51 mm, 42.8 mm y  6.4 mm; Aguamansa (1065 m) 9.9 mm, 41.6 mm,25.6 mm y 8.3 mm; Icod – Redondo (525 m) 26.4 mm, 25.3 mm, 39.9 mm y 10.1 mm. Las precipitaciones recogidas entre las 16 h y 17 h son consideradas torrenciales.  A pesar de la aparatosidad de las precipitaciones no hubo víctimas, pero sí cuantiosos daños materiales. Ver figura 2.                                                                

Precipitaciones en el primer episodio muy lluvioso otoñal 2014, el 18 y 19 de octubre. Irrupción de un frente nuboso muy activo

Otro caso, a destacar, fue una irrupción activa que tuvo consecuencias perjudiciales en la vertiente sotavento del macizo de Anaga y área metropolitana santacrucera con efectos hidrológicos similares a los acaecidos el 31 de marzo de 2002.  En la Isla, los vientos soplaron débiles a moderados del sector sureste a sur, las precipitaciones fueron muy intensas y, en algunos lugares, con carácter torrencial durante algunas horas: 118 mm costa valle Güimar, 141 mm Santa Cruz de Tenerife - AEMET, 156 mm Santa Cruz - Cruz del Señor, 115 mm Taganana y 101 mm Igueste San Andrés. Destaquemos las precipitaciones torrenciales en el macizo de Anaga en su vertiente de orientación sur, medianías del borde occidental del Valle de Güimar. También precipitaciones intensas en la costa norte noreste a este de Anaga, algunos tramos de la costa oeste y una franja longitudinal que atraviesa la isla de oeste a este en orientación sur, franja que en muchos tramos corresponde a la medianía alta a sotavento. Precipitaciones copiosas en tramos de la costa noroeste, norte noreste y sur a sur sureste, medianías bajas en las vertientes norte noroeste a norte noreste y medianía sur. Las menores precipitaciones, precipitaciones consideradas moderadas, correspondieron a zonas costeras norte noroeste a norte noreste y sureste a sur sureste. Asimismo, señalemos las precipitaciones copiosas a intensas en forma líquida en la zona montañosa central de la isla(Ver figura 3)            

Borrasca atlántica muy activa cruza el archipiélago el 1 y 2 de febrero de 2010

El temporal que afectó a Canarias, en la fecha señalada, no fue una tormenta tropical, sino una borrasca muy activa, con aire inestable cálido que generó una tormenta importante, con lluvias intensas y vientos localizados, según noticias recogidas en declaraciones de Ángel Rivera, portavoz del AEMET. (Ver figura 4)

Depresión en altura o “gota fría” el 31 de marzo y 1 de abril de 2002

Situación producida cuando aires del suroeste -no previstos- aprisionaron las nubes contra las montañas de Anaga, provocando que esta gota fría descargara en Santa Cruz de Tenerife durante horas, mucho más tiempo del normal. (ABC, domingo 7 de abril de 2002). El 31 de marzo de 2002 cayeron lluvias torrenciales, acompañadas -en ciertos momentos- de aparato eléctrico, fenómeno que afectó al área metropolitana de Santa Cruz de Tenerife y extendiéndose en dirección NE hacia la zona de San Andrés.

Es importante reseñar que las precipitaciones torrenciales afectaron a un área muy reducida del entorno de la capital tinerfeña, descargando 232.6 l/m² en 24 horas y 129.9 l/m² en una hora, lo que significa la primera mención de mayor cantidad de agua recogida en la ciudad (en un sólo día) desde que se iniciaron las observaciones meteorológicas. No olvidemos que la lluvia comenzó a caer con intensidad en la capital y alrededores entre las 15 y las 16 horas, mientras que más al norte y al sur apenas caían algunas gotas. Cesó durante una media hora para, a continuación, arrancar de nuevo a llover con gran intensidad y pedrisco hasta las 20 horas, manteniéndose algunas horas de precipitaciones más débiles hasta medianoche. (El DIA, 4 de abril de 2002). Las lluvias ocasionaron 8 muertos, 12 desaparecidos y decenas de heridos. Además de las pérdidas humanas la riada causó cuantiosos daños materiales, 70.000 personas se quedaron sin luz, provocándose la destrucción total o parcial de al menos 400 viviendas. Las pérdidas se calcularon en 90 millones de euros. (ATAN, 31 de marzo de 2002). (Ver figura 5)                                   

Irrupción de la tormenta tropical “DELTA” en las islas Canarias el 28 de noviembre de 2005

La tormenta tropical Delta se formó en la zona de Azores, debido a la alta temperatura del agua (entre 22 y 23 grados centígrados). Si dicha temperatura hubiera llegado a 26 grados centígrados se hubiese formado un ciclón tropical, el siguiente paso después de la tormenta. Estando el agua del mar muy cálida y no habiendo un excesivo viento en altura, se dieron las condiciones para que se generase una tormenta tropical, que comenzó ayer a dirigirse hacia el norte de las islas Canarias, donde…” provocó vientos de 75 a 125 kilómetros por hora, dejó precipitaciones con valores superiores a los 30 mm en una hora ó 60 en 12 horas y generó mar gruesa y temporal, y mañana a media tarde abandonará aguas españolas para dirigirse hacia Marruecos…” según leíamos en Europa Press (29/11/2005).

Delta tuvo un origen en el Atlántico subtropical. Según el CNH (Centro Nacional de Huracanes) (National Hurricane Center, NHC), los días 22 y 23, un sistema nuboso fue ganando simetría hasta ser catalogado como ciclón tropical (CT). A partir de las 12 horas del día 23 de noviembre, el CNH clasificó el Delta como una tormenta tropical (TT). Recordemos que el movimiento de la perturbación en superficie fue errático, pero ya al comienzo del día 23 inició un desplazamiento hacia el sur, donde encontró un entorno favorable para su desarrollo como Tormenta Tropical, es decir, halló agua del mar con mayor temperatura (aguas cálidas). Ya el día 24, la imagen visible del satélite mostraba la tormenta Delta en su estado maduro, permaneciendo en aguas subtropicales, si bien desplazándose –erráticamente- durante tres días. De haber existido condiciones normales, Delta debería haberse disipado o desplazado hacia zonas alejadas de Canarias, pero desde el día 23 a las 12 h hasta el día 27 a las 0 h, esto no ocurrió, no se disipó y se mantuvo como tormenta, moviéndose hacia el noreste. Ya en su fase final, entre el 27 y 28, Delta se desplazó hacia latitudes más altas desde el Atlántico Central subtropical hacia las islas Canarias para pasar a Marruecos arrastrada por vientos del oeste. Desde latitudes más bajas, el sistema aceleró su desplazamiento, perdió progresivamente su carácter simétrico y fue ganando asimetría para llegar a ser una tormenta extratropical de núcleo cálido. Todo ello ocurría mientras encontraba aguas más frescas, entornos con más cizalladura vertical y cuñas anticiclónicas. Esto sucedía entre el 27/12 h y 28/12 h. La última fase de su ciclo de vida se llevó a cabo al oeste y noroeste de Canarias a finales del día 28 y principios del día 29 de noviembre. Como todos sabemos, la mayor incidencia de los efectos adversos que la tormenta produjo sobre las islas está referida al viento devastador en el periodo vespertino y nocturno del día 28. Otros efectos, como precipitaciones e intenso oleaje, no fueron significativos. Las zonas de precipitación se concentraron en el mar, según los datos del satélite, AEMET. (Ver figura 6).                                                                                           

(Ver anexo)

Para conocer conceptos de borrascas y anticiclones consultar online la versión del Museo de la Naturaleza y Arqueología MUNA siguiente:

https://www.museosdetenerife.org/muna-museo-de-naturaleza-y-arqueologia/evento/5557

Asimismo, ver en Google: Pluviometría de Tenerife 1920 - 2010 - Divulgameteo www.divulgameteo.es

Bibliografía

Font Tullot, I. (1983). Climatología de España y de Portugal. Editorial Instituto Nacional de Meteorología. ISBN 84-500-9467-4, 296 pági

Autor: Luis Manuel Santana Pérez, físico, experto en meteorología y colaborador habitual del MUNA (octubre de 2020)

LEYENDAS DE LAS IMÁGENES

Portada. Aspecto de una calle de Santa Cruz de Tenerife tras el avance de una irrupción nubosa muy activa el 29 de abril de 2014. Foto: Diario Avisos

Figura 2. Situación meteorológica en superficie el 16 de noviembre: irrupción de aire polar marítimo

El mapa barométrico indica altas presiones en el Atlántico Central y norte de África, baja presión centrada en Madeira y un frente frío que se acerca a Canarias. Ausencia de la depresión sahariana. Vientos muy débiles a débiles soplan en la vertiente oeste a sureste, vientos moderados soplan en la vertiente sur a suroeste y cordillera Dorsal. Precipitaciones muy débiles en la vertiente este a noreste. Precipitaciones muy intensas en la medianía alta de la vertiente norte. Las precipitaciones tuvieron lugar a partir del mediodía y fueron muy intensas durante las horas 15 h a 19 h.                                                                                     

La imagen del satélite indica el frente nuboso atravesando las islas más occidentales del archipiélago, el frente no ha alcanzado la costa de Tenerife. El sistema frontal es una estrecha banda de nubes estratiformes de un grosor de varios centenares de metros. Cielos despejados en la isla Tenerife. El frente nuboso con gran contenido acuoso atraviesa las islas más occidentales. Es notable la ausencia de precipitaciones en cotas superiores a 2000 m y en la vertiente sureste a oeste de la isla.

Un frente frío muy activo desencadenó precipitaciones intensas en la costa y medianía en las vertientes noroeste a noreste de Tenerife. En contraste, el resto del territorio insular no recibieron precipitaciones, excepto en algunos puntos aislados de la medianía alta en las vertientes sureste a oeste. Precipitaciones débiles en: Tejina 1.9 mm, Buenavista del Norte 2.6 mm, Guía de Isora 0.7 mm, Aripe 3.3 mm, Topo Negro 0.9 mm, Taganana 6.5 mm, Santa Cruz de Tenerife 1.4 mm, Añavingo 6. mm e Izaña 0.4 mm. Precipitaciones fuertes a muy fuertes: Palo Blanco 145.1 mm, Ratiño 114.6 mm, Suerte 120.5 mm, Benijos 92.6 mm, La Corujera 104.7 mm, La Asomada 120 mm, Redondo 107.1 mm y El Palmar 92.4 mm. Son notables las precipitaciones recogidas en: La Padilla 14.3 mm, Ravelo 44.9 mm, La Matanza 58.2 mm, Botánico 42.5 mm, San Juan de la Rambla 23.4 mm y Aguamansa 94.5 mm.

Figura 3. Situación barométrica en superficie el 19 de octubre: irrupción del extremo de un frente nuboso muy activo.

El mapa barométrico indica un anticiclón (1029 mb) intenso en el Atlántico oriental localizado al oeste de Azores; baja presión poco profunda (1009 mb) localizadas próxima al oeste de Madeira, frente nuboso asociado a la depresión que se desplazará sobre las islas y baja presión sahariana (1012 mb) poco profunda, longitudinal y muy extensa. Al mediodía, gradiente de isóbaras no amplio en la región canaria. En Tenerife, el 18 de octubre precipitaciones débiles en las vertientes noreste a este y moderadas en las vertientes este a sureste; el 19, el frente nuboso irrumpe enérgicamente sobre la isla durante las primeras horas de la mañana; vientos débiles a moderados, precipitaciones intensas a muy intensas en las vertientes meridionales, y en algunos lugares precipitaciones torrenciales superiores a 125 mm sobre el área metropolitana santacrucera; el 20, el frente nuboso ha abandonado el archipiélago.

Imagen del satélite detalle matutina en la banda del espectro visible instantes posteriores de la descarga acuosa de la masa nubosa. La masa nubosa es alargada y cubre diagonalmente Tenerife, su avance es lento sobre la isla y adquiere una entidad propia en forma de vórtice ciclónico de extensión limitada en la zona este a sur de la isla.

La irrupción de un frente nuboso enérgico, borrasca atlántica o "gota fría en altura" son eventos meteorológicos adversos que suceden esporádicamente sobre áreas urbanas canarias. Consecuencias perjudiciales en la vertiente sotavento del macizo de Anaga y área metropolitana santacrucera. Efectos hidrológico similares a los acaecidos el 31 de marzo de 2002.  Más bien en la isla, vientos débiles a moderados soplaron del sector sureste a sur, precipitaciones muy intensas y en algunos lugares con carácter torrencial durante algunas horas: 118 mm costa valle Güimar, 141 mm Santa Cruz de Tenerife - AEMET, 156 mm Santa Cruz - Cruz del Señor, 115 mm Taganana y 101 mm Igueste San Andrés.

Figura 4.  Situación barométrica en superficie 1 de febrero: borrasca Atlántica y frente nuboso.

El 1 de febrero, el mapa barométrico indica altas presiones en el Atlántico Central y noroeste de Galicia, una borrasca activa al oeste de Canarias y presencia de la depresión sahariana. La borrasca se desplaza ligeramente hacia el noreste a lo largo del día. La borrasca descarga su contenido acuoso en Tenerife, precipitaciones copiosas en las últimas horas de la mañana y llegan a ser intensas en las primeras horas de la noche. Vientos débiles a moderados soplan en el sector SE a SW en la vertiente noroeste a noreste y lluvias moderadas a intensas; vientos moderados a fuertes soplan en el sector SE a W en la vertiente sureste a sur y lluvias intensas a torrenciales; vientos moderados a fuertes soplan en el sector SE a W en la vertiente oeste y lluvias intensas.

La imagen del satélite indica nubosidad abundante en las islas de Tenerife, Gomera y el Hierro, y la morfología de la borrasca Atlántica cuyo núcleo irrumpirá Tenerife por la vertiente sureste a oeste noroeste; precipitaciones intensas a partir de las primeras horas nocturnas en las comarcas de Abona, Valle de Güimar y macizo de Anaga

Una depresión Atlántica muy activa desencadenó precipitaciones torrenciales en la costa, medianía y cumbre en la vertiente este a sureste, y precipitaciones muy intensas en la medianía en las vertientes sureste a noroeste. Opuestamente, en la costa norte a noreste, las precipitaciones fueron débiles a moderadas. Son notables las precipitaciones acumuladas en 24 horas: Taganana – Azanos 167.5 mm, Fajanetas 216 mm, Roque Negro 262 mm, Camino Álamo 209 mm, Los Rodeos 141.1, Santa Cruz de Tenerife 83.9 mm. Las Caletillas 178.6 mm, Topo Negro 226.2 mm, Bco Badajoz 237.7 mm, Añavingo 165.5 mm, Izaña 163.9 mm, Bco Puente 180 mm, El Bueno 197 mm, Aripe 119.7 mm, Chío 101.5 mm, El Frontón 158.9 mm, Llanos de San Juan  109.6 mm, Icor  82.5 mm, Guía de Isora 74.1 mm, Playa San Juan 62.4 mm, Valle de Arriba 129.4 mm, Ruigómez 148.7 mm, Tierra Trigo 113.7 mm; lo contrario, Tejina 7.4 mm, Cruz Camino 10.5 mm, Malpaís 8.9 mm, Benijos 27.3 mm, Aguamansa 34.4 mm, Charco Viento 20.2 mm,  Las Galletas 30.6 mm y Tenerife Sur 17.1 mm.

Figura 5. Situación barométrica en superficie el 1 de abril: gota fría en altura  

El 1 abril, el mapa indica una baja presión (1011 mb) poco profunda al noroeste de África, un frente frío atraviesa la costa noroeste de África y el anticiclón Atlántico intenso (1034 mm) al noroeste de las islas Azores. El mapa barométrico trazado a las 0 h no indica “peligrosidad”, y apenas unas horas anteriores precipitaciones torrenciales desencadenadas por la depresión fría en altura que atravesó el municipio de Santa Cruz de Tenerife. Vientos débiles soplan en Tenerife. Los vientos soplan en la dirección noreste y en el sector sureste a sur en la costa de la vertiente noreste a este; la racha máxima y dirección del viento: Santa Cruz de Tenerife 42.1 km/h NW, Los Rodeos 60.8 km/h NNW y Aeropuerto Reina Sofía 22 km/h WSW. Precipitaciones débiles a moderadas en Tenerife.

El 31 de marzo, la imagen visible del satélite Meteosat indica una masa nubosa de poco desarrollo vertical sobre Tenerife. La nubosidad está asociada a la depresión en altura y totalmente desvinculada a los fenómenos asociados a la frontogénesis característicos de otros tipos de depresiones. Un frente nuboso sobre Marruecos ajeno a los fenómenos hidrometeorológicos que se desarrollaran a pocas horas del registro de la imagen.

 En primer lugar, destacamos las lluvias torrenciales en la costa este. La depresión en altura sobre la vertical de Santa Cruz de Tenerife desencadenó el movimiento de una masa de aire caliente y húmedo hasta formar una especie de burbuja que sobresale de la zona anticiclónica donde se ha desarrollado. El ascenso de la columna de aire es tan rápido que se enfría muy bruscamente. La superficie terrestre, particularmente, en zonas costeras donde se concentran aguas a una temperatura superior a lo normal da origen al ascenso de aire húmedo y cálido que produce lluvias muy intensas y acompañadas de precipitaciones en forma de granizo. La franja costera de Santa Cruz recogió durante dos días precipitaciones superiores a 200 mm. La franja costera y medianías colindantes a Santa Cruz, cotas inferiores a 900 m, recogieron precipitaciones comprendidas entre 100 mm y 200 mm. Las medianías sureste, medianías altas en la vertiente norte y cordillera Dorsal, recogieron precipitaciones comprendidas entre 100 mm y 200 mm; lo contrario, la franja costera este a noreste, medianía en la vertiente este, medianía baja en la vertiente oeste y las Cañadas del Teide, recogieron precipitaciones débiles inferiores a 20 mm. La medianía baja en la vertiente noroeste a noreste y la medianía alta en la vertiente este a norte noroeste recogieron precipitaciones moderadas comprendidas entre 20 y 50 mm.

Figura 6. Irrupción de la tormenta tropical “DELTA” el 28 de noviembre de 2005

El mapa del día 28 indica ausencia del anticiclón de las Azores, un anticiclón poco intenso centrado al noroeste de África, zona depresionaria poco profunda al sureste de Argelia; destaca el ciclón tropical desarrollado al noroeste de las islas Canarias; nubosidad y lluvia generalizada en Tenerife, lluvias muy intensas en la medianía de la vertiente sur, lluvias copiosas en la vertiente este a norte y chubascos en la vertiente norte a noreste; vientos moderados a fuertes, rachas de viento muy fuertes en la medianía sureste a noroeste que soplan en el sector S a NW en la vertiente sureste a suroeste; vientos fuertes en la costa de la vertiente sureste a sur que soplan en el sector W a NW; los observatorios del AEMET registraron racha máxima y dirección de vientos: Izaña 248 km/h WNW, Los Rodeos 147 km/h WNW, Aeropuerto Reina Sofía 134 km/h W y Santa Cruz de Tenerife 132 km/h WNW.

La imagen del satélite Meteosat diurna indica el núcleo nuboso (tormenta extratropical) al norte de Canarias. La tormenta extratropical está asociado a una inestabilidad atmosférica en superficie y altura, nubes de poco desarrollo vertical que estimulan las precipitaciones moderadas a partir de las primeras horas de la mañana en medianías en las vertientes norte, sureste a sur y cordillera Dorsal de Tenerife. La tormenta va acompañada de vientos débiles que soplan del sector sur a oeste.

En primer lugar, destacamos las precipitaciones abundantes recogidas el 28 y 29 de noviembre en las medianías altas en las vertientes norte y sureste a sur. La tormenta tropical desencadenó un movimiento turbulento de una masa de aire cálida y húmeda registrándose precipitaciones abundantes en la superficie central de la isla entre las cotas 500 a 2400 mm, mientras que las precipitaciones en la costa sureste a este y medianía baja en la vertiente oeste fueron débiles a moderadas. Las primeras precipitaciones tuvieron lugar en las primeras horas de la mañana y precipitaciones torrenciales en el periodo vespertino 18 y 19 h. Las medianías en las vertientes norte y sureste sur recogieron precipitaciones superiores a 100 mm; las medianías altas de la isla recogieron precipitaciones comprendidas entre 50 y 100 mm; lo contrario, la franja costera en las vertientes sureste a este sureste, medianía baja en la vertiente oeste y macizo de Anaga recogieron precipitaciones inferiores a 20 mm. Las precipitaciones más importantes se recogieron en: Vilaflor – Frontón 149.1 mm, Granadilla – Pinalete 102.4 mm, Güimar – Lomo Mena 102.1, Aguamansa 100 mm,  Izaña 72.9 mm, Valle Arriba 66.6 mm, Redondo 66.1 mm, Palo Blanco 60.3 mm, Santiago del Teide 57.5 mm, Arico – Bco Ortíz  56.6 mm, El Bueno 60.5 mm, Tierra del Trigo 50.7 mm; lo contrario,  Güimar – Topo Negro 15.1 mm,  Bco Badajoz 22.4 mm, Llanos San Juan 27.3 mm, Aeropuerto Tenerife Sur 10.2 mm, Las Galletas 11.2 mm, Guía de Isora 11.2 mm, Chío 5 mm, Adeje 11 mm, Playa San Juan 5.9 mm, Buenavista del Norte 11.6 mm, Guancha – Charco del Viento 5.7 mm, San Juan de la Rambla 11.8 mm, Los Realejos – San Agustín 15.5 mm, Botánico 16.4 mm, Tejina 2.8 mm, Taganana – costa 2 mm, Santa Cruz de Tenerife 26.3 mm, Los Rodeos 23.1 mm, San Andrés – Bco Huertas 19.2 mm.

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