

Un manual de costura como fuente histórica
Tidbits
El “Manual ilustrado de costura” publicado por Singer en 1940 es, a primera vista, un sencillo libro de instrucciones para aprender a coser y manejar la máquina de coser. Sin embargo, leído desde la perspectiva de un centro de documentación, se convierte en una fuente valiosa para comprender la vida cotidiana, la organización del trabajo doméstico y la difusión de la tecnología en el hogar durante la primera mitad del siglo XX.
Este tipo de documentos permite observar cómo se transmitía el conocimiento técnico, qué expectativas se tenían sobre las personas que cosían y cómo se articulaba la relación entre industria, hogar y consumo.
Singer, consolidada ya como marca internacional en 1940, utilizó manuales como éste para acompañar la expansión de sus máquinas de coser. El manual cumple varias funciones como la estandarización del uso de la máquina y las técnicas básicas de costura, el aprendizaje autónomo, así como el refuerzo de la imagen de la empresa como proveedora de soluciones de dichas técnicas.
El “Manual ilustrado de costura” ordena de forma sistemática una serie de conocimientos que, en muchos casos, se habían transmitido de manera oral o práctica. Entre sus contenidos más relevantes destacan: descripción de las partes de la máquina de coser y sus funciones, las instrucciones para el mantenimiento básico, orientaciones para realizar operaciones comunes como dobladillos, pinzas, ojales, cremalleras, etc.
Para quienes trabajan en documentación histórica, este manual aporta información indirecta sobre hábitos de consumo, estrategias domésticas ante la limitación de bienes y la importancia de la costura como herramienta de economía familiar. Aunque el manual no lo explicite de forma directa, su público general eran las personas encargadas de la costura en el hogar, en su mayoría mujeres. Es por lo que consideramos que el documento tiene interés para estudios de género y sociología del trabajo.
Así, desde la perspectiva del centro de documentación, conservar y difundir este “Manual” de 1940 es interesante ya que es un testimonio directo de la vida doméstica y del trabajo textil en el siglo XX además de ser una fuente útil para investigaciones en historia social, estudios de género, historia de la técnica y cultura material, entre otros. Además, su formato accesible lo convierte en un recurso interesante para actividades educativas y de divulgación: talleres sobre historia del hogar, exposiciones sobre la evolución de la costura…
