Museos de Tenerife
27/04/2004 - 31/05/2004

El cuadro de Óscar Domínguez "Los sifones" (1938) pasa a formar parte de la colección del IODACC

El pasado día 1 de marzo, la Junta Rectora del Organismo Autónomo de Museos y Centros aprobó por unanimidad la adquisición de una de las piezas más representativas de la etapa surrealista del pintor de origen canario Óscar Domínguez.

Al parecer, la pieza perteneció a Skira, editor de la conocida publicación surrealista "Minotaure", aunque más tarde formó parte de la colección "Monser" de Ginebra.

"Los sifones" (1938) había sido expuesto en numerosas ocasiones con motivo de importantes muestras del arte de vanguardia como, por ejemplo, en "Permanence du regard surréaliste" celebrada en Lyon en 1981 o, ya en España, en la muestra antológica comisariada por Ana Vázquez de Parga expuesta en los primeros meses de 1996 en el CAAM (Las Palmas de Gran Canaria), La Granja (Santa Cruz de Tenerife) y en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid).

Se trata de un cuadro que representa algunos de los motivos pictóricos que acompañarían a Óscar Domínguez a lo largo de su itinerario vital y plástico. En primer lugar, llama la atención la imagen de "le Dragonnier des Canaries" (el drago canario) tan presente en sus primeros cuadros surrealistas y que daría título a uno de sus obras más conocidos. En este cuadro los dragos se transforman en "sifones", un objeto "moderno" y cotidiano incorporado al lenguaje plástico de la época y que en palabras de Vázquez de Parga "toma un papel protagonista en el año 38, como se puede comprobar en varios de sus cuadros -v. g. "L' Hirondelle de l'eau"-, o en el maniquí realizado para la Exposición Intrernacional del Surrealismo, presentada por el grupo de Breton en la Galerie de Beaux-Arts, en 1938: un chorro de tela blanca que sale de un gran sifón va envolviendo un cuerpo femenino desnudo de tamaño natural.

Esta pintura contiene otros símbolos que dieron forma al vocabulario iconográfico propio del artista, como el uso de la "decalcomanía", una técnica pictórica creada por Óscar Domínguez, claramente visible en la parte inferior del cuadro. Por último, llama la atención que este cuadro del año 1938 introduzca el motivo del paisaje desierto o cósmico que, algo más tarde, sería el motivo principal de otra de sus etapas pictóricas.

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