MHA Casa Lercaro
Publicado el 26/12/2019

La Casa Lercaro sacó de bambalinas la conservación del museo

Varios centros educativos de la isla, así como visitantes intencionados y casuales, pudieron disfrutar de esta experiencia única

Durante casi dos semanas, la Casa Lercaro, una de las sedes del Museo de Historia y Antropología de Tenerife, fue el escenario de la actividad «Conservación en acción». En el marco de la limpieza rutinaria de las colecciones de la exposición permanente, se organizaron visitas a las salas atendidas directamente por el personal técnico. Esos días, las vitrinas que contienen los objetos expuestos en los diferentes ámbitos y que ilustran la historia de la isla de Tenerife quedaron «al alcance de la mano» del visitante.

En este contexto, se recibieron, entre otras, la visita de dieciocho alumnos de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna, segundo curso de Grado de Conservación y Restauración de Bienes Culturales.

Durante la visita, se les instruyó sobre las acciones que se estaban llevando a cabo y ─a partir de sus observaciones, dudas y preguntas─ se les hizo un recorrido por las tareas de conservación preventiva que se llevan a cabo en el Museo de Historia y Antropología de Tenerife de forma periódica.

La limpieza anual forma parte de una de las acciones que, en pro de la conservación de las colecciones, se lleva a cabo en el marco metodológico de la conservación preventiva, evitando tener que restaurar o intervenir en los objetos a posteriori.

Igual que preservamos las colecciones, cuidamos también del edificio. Continente y contenido forman, en el caso de nuestro museo, una indisoluble unión patrimonial. El edifico que alberga el museo, una construcción de finales del siglo XVI, está protegido mediante la figura de Bien de Interés Cultural y necesita también los mismos mimos y cuidados. Y todo se hace al mismo tiempo que se lleva a cabo esta limpieza anual. Por eso, también enseñamos y difundimos el edificio, rentabilizando las actividades que lleva a cabo esta institución pública.

En definitiva, una oportunidad única para conocer de cerca la labor del conservador y para poder disfrutar in situ de este proceso tan relevante para la preservación de nuestro patrimonio material.

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