Museo de Naturaleza y Arqueología
Fecha del evento: 26/05/2020 - 31/05/2020

Ciencia encriptada: «El caso de un animal vivo procedente del Cretácico que terminó disecado en un museo»

No era la primera vez que contactaban urgentemente con ella. Después de desempeñar durante siete años el puesto de conservadora de aquel museo local de temática natural y cultural, cada vez que aparecía algo desconocido para la población local contactaban con su institución por si fuera de interés para su estudio y conservación. Hacía buen tiempo, y la tranquilidad reinante en aquella ciudad contrastaba con algunos sucesos que ocurrían en aquel momento en la lejana Europa donde, después de los años de calma que sucedieron a la Gran Guerra, los aires bélicos comenzaban a aflorar nuevamente de manera alarmante.

El taxi no tardó mucho en llegar al lugar previsto, y al reconocerla le indicaron rápidamente el lugar donde le aguardaba una de las mayores sorpresas que se llevaría durante su vida. Apartando con la mano ejemplares conocidos y comunes para la fauna del lugar, ante sus ojos apareció algo que la dejó totalmente desconcertada. Una pieza muy extraña que no se asemejaba a nada de lo visto anteriormente por aquello lares. Según la descripción que haría posteriormente, “medía 150 cm, color plata iridiscente-azul-verde”. También reseñaría en sus cuadernos que aquel insólito animal “tenía algo parecido a cuatro patas y una extraña cola de perro.”

Sin pensarlo dos veces, comenzó a realizar las gestiones oportunas para trasladar el espécimen al laboratorio del museo, donde podría analizarlo con mayor detalle y mejores medios. El responsable de semejante hallazgo, aquel al que llamaban capitán, era buen amigo suyo, y no puso reparo alguno para cederlo en aras del avance científico y naturalista. En muy poco tiempo, la conservadora pudo observar en una estancia adecuada, de cerca y con detenimiento, aquel fabuloso ejemplar.

Tras consultar toda la bibliografía disponible en la reservada biblioteca del museo, llegó a la conclusión de que se encontraba, sin duda, ante algo nunca visto con anterioridad. Hacía relativamente poco tiempo que había mostrado especial interés por el grupo faunístico al que pertenecía el cuerpo que reposaba sobre la bandeja de disección, pues había dedicado casi toda su carrera científica y naturalista al mundo de las flores silvestres. Por ello, decidió consultar a uno de los científicos más idóneos para aquel caso, procediendo de inmediato a redactar una carta donde explicaba todos los pormenores del asunto, incluyendo un dibujo a mano alzada donde reflejaba las características más representativas del animal.

Pero pasaban los días y no recibía respuesta alguna. Estando imposibilitada su congelación por carencia de la infraestructura necesaria, el tejido orgánico no respondía bien a los métodos de conservación en formol que le eran aplicados. Una vez comenzaron a hacerse evidentes algunos signos de putrefacción, contactó con un taxidermista local que, deshaciéndose de los órganos internos de la pieza, procedió a naturalizar la piel, cráneo y extremidades.

Tal y como reza el dicho más vale tarde que nunca, la respuesta a la carta finalmente llegó. El especialista confirmaba a nuestra conservadora que el dibujo de aquel espécimen le sugería concluir en su pertenencia a una especie totalmente desconocida para el ser humano. Para mayor asombro, hacía casi 80 millones de años que no se tenía constancia de la existencia de seres con esa morfología, conocida solo gracias al registro fósil.

Se hallaban ante una especie que se creía extinta antes incluso que los dinosaurios. Una población de organismos que se había ido perpetuando durante varios períodos geológicos en algún lugar recóndito del planeta, y que ahora emergía en forma de ave fénix para darse a conocer a la especie humana, única responsable de la compresión y conocimiento natural del planeta.

  • ¿A qué tipo de animal se refiere esta historia?
  • ¿A qué características se refería nuestra protagonista cuando describía al animal con “cuatro patas y una extraña cola de perro”?
  • ¿Se han descubierto más ejemplares de esa especie?
  • ¿Qué implicaciones evolutivas tuvo el hallazgo en el pensamiento de la época?
  • ¿Conoces algún museo en el que se pueda observar una reproducción a tamaño real de esta especie?

Autor: Alejandro de Vera Hernández, conservador de Biología Marina del MUNA, Museo de Naturaleza y Arqueología
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