Registro de salida
Este término, muy habitual en el argot del mundo de los museos para indicar que las piezas se mueven (del almacén o las salas expositivas hacia otro lado), lo usamos ahora desde el Museo de Historia y Antropología de Tenerife para hacerte llegar digitalmente algunos de sus fondos.
Diploma de inscripción nobiliaria de la familia Lercaro [12. 1996. 523]
El protagonista de nuestro REGISTRO DE SALIDA número 88 es un singular documento fechado en 1721 que forma parte del fondo Lercaro, así denominado por estar vinculado con el apellido de quienes fueron primeros propietarios y habitantes del inmueble que, hoy, es sede del Museo de Historia y Antropología de Tenerife (MHAT).
Este importante fondo documental que hoy se encuentra en el Museo lo completan otros pertenecientes a la Universidad de La Laguna y al Archivo Histórico Provincial y reúnen valiosa información de siglos pasados a través de varias generaciones de esta familia italiana afincada en las islas tras la conquista.
El documento, que nos permite explorar las prácticas de acreditación de nobleza en la Europa del siglo XVIII, es un Diploma de 42 cm de alto x 60 cm de ancho, que puede contemplarse en la sala dedicada a la casa y a la familia del mismo nombre y que encontramos al finalizar el recorrido por la exposición permanente. Su contenido valida a los Lercaro como inscritos en el Libro de Oro de la República de Génova (Liber Aureus Nobilitas Janue), después de un sonado pleito que los reconocía como jefes de la Casa Lercaro en dicha ciudad italiana de la región de Liguria.
El Libro de Oro era, en realidad, el directorio formal en el que se registraban de manera oficial solo aquellas familias con títulos nobiliarios. Los Lercaro pertenecían a una categoría o agrupación de familias originalmente independientes denominada los «alberghi». Compartían intereses económicos y de poder y surgieron con el objetivo de proteger a los integrantes de estas nuevas asociaciones de posibles agresiones externas, además, claro está, de fortalecerse económica y socialmente. Los «alberghi» fueron la institución más genuina e identificativa de Génova entre los siglos XIV y XVI. Estas agrupaciones llegaron a paliar la pérdida de poder genovés una vez que comenzó a decaer el mundo de las Cruzadas, constituyéndose en elementos esenciales de la estructura política de la República cuyos habitantes habían sido identificados tradicionalmente como navegantes, mercaderes y constructores de embarcaciones.
En 1528, tras la revuelta antifrancesa promovida por el Condotiero y almirante genovés Andrea Doria (1466-1560), la institución de los «alberghi» adquirió un nuevo significado como pilar de la organización política de la República oligárquica genovesa. Sólo las familias con una historia de derechos políticos que se remontaba a la época feudal y consular fueron agrupadas en 28 «alberghi», configurándose como las únicas que podían dar su nombre a un albergo. A diferencia de sus antecesores del siglo XIV, ahora no eran agrupaciones voluntarias, sino divisiones de derecho político.
Sin embargo, el 10 de marzo de 1576, una serie de nuevas leyes aprobadas por la República abolieron los «alberghi» e hicieron que estas agrupaciones familiares retomasen sus apellidos originales, debiendo quedar inscritos en el ya mencionado Libro de Oro. Este fue el caso de los Lercaro, considerados una de las familias genovesas de linaje más antiguo, quienes se disolvieron de la categorización de «alberghi» para volver a su consideración de familia noble.
Pero la certificación del título de nobleza en la República de Génova no era un hecho automático, es decir, que la pureza del linaje no quedaba acreditada únicamente por nacimiento, sino que debía cursarse solicitud y presentar una serie de pruebas que pudieran atestiguar la veracidad de esos datos. Esta burocracia se complicaba aún más cuando los miembros de una familia se encontraban fuera del territorio de Génova, como fue el caso de la rama de los Lercaro que se asentaron en Canarias, donde habían sido esenciales como financiadores de las empresas de conquista en los territorios donde intuían que había potenciales beneficios económicos.
A pesar de que hacia 1530 los genoveses ya se habían convertido en el primer grupo de comerciantes operantes en el Archipiélago, la rama canaria de los Lercaro se encontró con una situación ambigua respecto a la legitimidad de su nobleza, ya que, a lo largo de su estancia en el territorio español, jamás habían solicitado una validación legal de este status a la Corona española. Al percatarse de que este hecho dificultaba la relación en los círculos sociales con la nobleza y la realeza de España, demandaron el reconocimiento de su título de «nobles genoveses» a la República de Génova, que era una especie de equivalente del título de «príncipe de sangre» con el que podían posicionarse a un nivel igualitario, o incluso superior, respecto a los individuos con los que se relacionaban.
Esta adjudicación del título nobiliario se realizó múltiples veces a lo largo de varias generaciones de los Lercaro de Canarias. En el caso específico de este Diploma el que hace la petición es Diego Lercaro Justiniani de Urtusáustegui (1668-1726), hijo de Ángel Lercaro Justiniani Westerling de Ocampo (1633-1706). Además de ello, se inscriben también los nombres de sus hijos: Ángel Dámaso, Simón Norberto, Juan Antonio y Úrsula Mª de los Remedios. El sucesor de la familia, Ángel Dámaso Lercaro Herrera-Leiva (1696-1748), sería protagonista más tarde de un sonado pleito familiar con María Catalina Negroni por la herencia del nombre de Lercaro.
La visión de este Diploma nos retrotrae, por un momento, al mundo de linajes y prestigio social de siglos pasados. Una pieza que encierra, además de su valor histórico, la huella de una familia y de una época en la que la genealogía era parte esencial de la identidad. Hoy imperan otras formas de reconocimiento social. Muchas cosas han cambiado. Pero la fascinación por nuestros orígenes y la construcción de la memoria familiar todavía nos acompaña.
Para saber más:
- DUQUE ARIMANY, Jesús (2025). «Los genoveses en Canarias. A propósito de un “escudo heráldico” en el ámbito de la familia Lercaro». Museo de Historia y Antropología de Tenerife.
- GONZÁLEZ ZALACAIN, Roberto José; NUÑEZ PESTANO, Juan Ramón (2014). «La formación del archivo familiar de los Lercaro de Tenerife: promoción social y reconstrucción de la identidad familiar (siglos XVI-XIX)». Universidad de La Laguna.
- GUTIÉRREZ DE ARMAS, Judit (2016). «Construir una identidad familiar a partir de antecedentes lejanos y remotos. El problema de documentar los ancestros para la aristocracia de Canarias en el s. XVII». Revista de Historia Canaria, 198; pp. 11-40. Universidad de La Laguna.
- «Libro d’Oro della Nobiltà italiana (official register)» (2025). Wikipedia (s.f.)
- PELLEGRINI, Sandro (2002). «Los «magníficos» Lercaro de Tenerife. Un archivo genovés en Canarias». XV Coloquio de Historia Canario-Americana.
- «Republic of Genoa» (2026). Wikipedia (s.f.).

